Cubiertas y tejados

 

La restauración de una cubierta es una labor compleja, precisa una evaluación de su estado real y un diagnóstico elaborado por un técnico especializado. Debe tenerse en cuenta que durante una restauración se pueden desarrollar fenómenos climatológicos adversos, que pueden producir daños y perjuicios en las viviendas: lluvias, fuertes vientos, etc.., motivo  por el que se requiere conocimientos y experiencia en su ejecución, así como técnicas de trabajo específicas, que puedan transmitir tranquilidad bajo cualquier circunstancia  climática, producida durante la ejecución de las obras.

El factor humano y los principios de diseño son fundamentales para un acabado de alta  calidad. En la restauración de una cubierta las consecuencias de una impermeabilización inadecuada, son difíciles de detectar y su comportamiento como conjunto, depende de muchos factores para alcanzar los valores de resistencia y funcionalidad deseados. Según la forma y la estructura del edificio, la construcción de una cubierta se divide generalmente en dos categorías:

 

PLANAS

Superficies de construcción convencional diseñadas en ocasiones para transitar sobre ellas, realizadas generalmente, mediante láminas de tela asfáltica impermeabilizante auto-protegida adherida sobre la superficie. Opcionalmente se puede completar el sistema mediante filtro separador, aislamiento térmico compuesto por paneles, protección por capa de grava o capa compresora de mortero, etc.., generalmente su contorno perimetral está limitado por antepechos o barandillas.

 

INCLINADAS

Realizadas generalmente mediante revestimiento de teja cerámica, éste es uno de los materiales más antiguos y más duros destinados a cubiertas; una teja cerámica colocada correctamente, proporciona durabilidad y estética al edificio. La ventaja principal de las cubiertas realizadas mediante teja cerámica, es la buena ventilación de la azotea y eficaz drenaje del agua de lluvia. Al elegir un modelo o color, debe tenerse en cuenta el cumplimiento de edificación y arquitectura con aplicación, acerca de la ley local y su entorno.

El principal requisito para que las condiciones de una cubierta sean las adecuadas, es un eficaz aislamiento térmico, que reduzca al mínimo la pérdida de calor de la estructura de la cubierta, y evite la condensación superficial. En el caso de la cubierta inclinada, se puede considerar la posibilidad de instalar aislamiento térmico por el interior o el exterior.

 

 AISLAMIENTOS TERMICOS

Al aplicar mejoras térmicas sobre la cubierta, obtendremos numerosas ventajas sobre la envolvente del edificio. Se trata de la incorporación, de distintos tipos de sistemas y de  aislamientos utilizados en la cubierta, que mejoran las capacidades energéticas del edificio.

 

CUBIERTA CON AISLAMIENTO TERMICO POR EL EXTERIOR

El aislamiento exterior más utilizado para casos de inaccesibilidad en la zona bajo-cubierta, son los paneles de aislamiento rígido; están hechos de espuma de poliestireno extruído. Entre sus propiedades destaca su estabilidad dimensional, resistencia a ciclos de hielo y deshielo, así como su resistencia a la compresión y flexión, por el peso de materiales y operarios.

El aislamiento se coloca entre las costillas formadas por los listones verticales y horizontales. La primera serie de placas de aislamiento térmico, se sujeta mecánicamente a la losa de hormigón entre los listones verticales de madera, para evitar el deslizamiento de los paneles durante su  instalación.

Posteriormente, se fija la segunda capa de aislamiento térmico entre los listones horizontales. Ésta disposición, ofrece la solución apropiada para la instalación de un grueso del aislamiento térmico de hasta 100 mm.

Para optimizar el rendimiento térmico es esencial que no haya espacios de aire entre el  aislamiento y los rastreles del tejado, asegurando que todos los espacios estén sellados,  eliminando las pérdidas de calor a través de ranuras o fisuras, maximizando con ello el  rendimiento térmico de la azotea.

Este procedimiento se combina con la instalación de una membrana impermeable y transpirable. Hay dos tipos de membrana, alta y baja permeabilidad. Los principales parámetros a tener en cuenta son: resistencia ultravioleta, resistencia mecánica, y resistencia a la presión hidrostática del agua. Todos estos parámetros, tienen un impacto directo en la funcionalidad y durabilidad del  producto.

 

CUBIERTA CON AISLAMIENTO TERMICO POR EL INTERIOR

En espacios accesibles bajo el faldón de la cubierta, cuya pendiente está realizada mediante  tabiques, el aislamiento se coloca entre las divisorias mediante mantas de material aislante o insuflado, sobre el forjado limpio y libre de cascotes. El más utilizado es la lana de roca, por su versatilidad y capacidad para ser utilizado en tejados con estructuras complejas. Pertenece a la familia de las lanas minerales y su composición fibrosa multidireccional, le permite retener el aire relativamente inmóvil en su interior. Es un material fabricado a partir de la roca volcánica y se utiliza principalmente como aislante térmico y protección pasiva contra el fuego en la edificación.
Al colocar el aislamiento de esta forma, no podemos evitar algunos puentes térmicos originados por los tabiques, pero éstas pérdidas pueden compensarse en gran parte, al dejar fuera de la envolvente térmica del edificio, la zona abuhardillada correspondiente a la cubierta, calentando menos metros cúbicos de aire, donde se pierde energía térmica sin usar.

 

SISTEMA DE PESEBRES Y CANALONES

Los pesebres y canalones son los sistemas de drenaje que permiten la evacuación eficaz del agua de lluvia. Han de ser elementos fiables, duraderos y estéticos, si lo que se busca son soluciones de alta calidad. En COTERMI recomendados los canalones de zinc y cobre, se caracterizan por su resistencia a la corrosión, agentes atmosféricos y daños mecánicos. Se comercializan en varias versiones: rectangular, redondo, continuos, decorativos, etc...

 

COBRE

Es la solución tradicional de más alta calidad, se utiliza en la construcción de cubiertas desde hace siglos. Cuando se exponen a una atmósfera húmeda, se forma una fina capa protectora que impide cualquier reacción posterior. Debido a esta característica, el cobre tiene la mayor vida útil en comparación con otros materiales y su vida puede alcanzar varios cientos de años.

ZINC

Este producto se fabrica, mediante la combinación de varios metales formando una aleación. Es una opción más económica sin renunciar a la alta durabilidad, sus características son similares al cobre, resistente a las fluctuaciones de temperatura. Entre sus ventajas destacan la resistencia a daños mecánicos y corrosión, así como una larga vida útil.