Fachadas ventiladas

 

A menudo la rehabilitación y conservación de un edificio, va ligada a costosas medidas de reconstrucción o procesos de demolición, por ello la fachada ventilada se ha convertido hoy en día, en una de las soluciones más demandadas al no precisar la demolición completa del paramento existente.

La fachada ventilada es un sistema complejo, desarrollado de acuerdo a criterios de diseño. Cada detalle debe ser examinado y definido con antelación, para evitar modificaciones sustanciales mientras que las obras están en curso.

Tiene una rápida ejecución y se renueva la imagen del edificio, cuenta con ventajas como la mejora con aislamiento térmico y acústico, manteniendo temperaturas constantes en su interior y una importante reducción de consumo energético, permitiendo al edificio obtener una certificación de Eficiencia Energética de alto grado.

Por otra parte el revestimiento de fachada ventilada no precisa de mantenimiento, ofrece ventajas como la fácil reparación o sustitución de las piezas, el paso de instalaciones por su interior ( electricidad, gas ciudad, tv, etc...) así como una fácil limpieza.

Para la correcta instalación de este producto en el sector de la edificación, los proveedores disponen de documentos de idoneidad técnica de sus sistemas, también existen productos con certificados AENOR o marcado CE, que se otorgan a los productos que tienen el nivel adecuado en sus propiedades, para aplicarse en varios sistemas. Estos deben satisfacer  las exigencias legales de acuerdo al Código Técnico de la Edificación (CTE), y seguridad estructural a efectos de la acción del viento, así como la aprobación de la dirección facultativa de la obra. Cada pieza que se va a utilizar tiene detrás un estudio previo, empezando por el muro portante, pasando por el aislante adecuado y por el sistema más idóneo para cada ocasión. Es necesario una adecuada ingeniería del producto, estudiar el edificio y optimizar el diseño de la fachada, realizar bases de cálculo numérico utilizando para ello las más novedosas herramientas de análisis y programas informáticos, que calculen los flujos de intercambio de energía térmica vertical como horizontal, seleccionar la modulación de la fachada y determinar las dimensiones de las placas, etc...

En COTERMI utilizamos sistemas y materiales certificados, tanto en los productos aislantes como en el resto de productos que forman nuestros sistemas: fijaciones, revestimientos, acabados, refuerzos, etc...

 

Características

Una fachada ventilada se caracteriza por disponer de una cámara de aire, proporcionando una envolvente térmica continua y ventilada entre el revestimiento exterior y el aislamiento de la misma, con lo que se evitan puentes térmicos en frente de forjados y pilares de fachada. La cámara funciona por efecto chimenea, al crearse por convención una corriente continua ascendente de aire, calentado por la radiación solar que incide sobre el material de acabado de la fachada, dejando espacio al aire más frio... Dicha cámara evita la condensación facilitando la dispersión del vapor de agua a través de las paredes y por consiguiente, la posible aparición de humedades nocivas para las capas interiores del sistema constructivo.

El sistema constructivo se compone de un soporte existente, sobre el cual se fijan los anclajes que servirán para la sustentación de la estructura portante del material de  revestimiento. Una vez colocados dichos anclajes, se instala el aislante, lana mineral, etc... La posibilidad de distanciar el revestimiento exterior, respecto al muro soporte mediante los elementos reguladores de fijación, permite incluir grandes espesores de aislamiento térmico en la cámara de aire, ofreciendo una envolvente térmica altamente eficiente y a su vez un  alto grado de aislamiento acústico, debido a las propiedades fono-absorventes del aislamiento.

 

 

Aislamiento térmico

En las fachadas el aislamiento térmico juega un papel importante, debido a las crecientes exigencias en términos de eficiencia energética. Un aislamiento térmico correctamente diseñado y construido, es el principal factor que influye en la eficiencia energética de un edificio. No obstante, el diseño, el espesor y la instalación de aislamientos térmicos, depende de los requisitos de cada proyecto. A su vez, muchas de las estructuras requieren además de aislamiento térmico, aislamiento acústico. En algunos casos es más importante el aislamiento acústico que el térmico, por lo que cada vez se tiene más en cuenta las propiedades de los aislamientos y su coeficiente de absorción sonora.

Membrana impermeable y transpirable

Estos productos están diseñados para reducir el riesgo de posibles filtraciones, causadas por los efectos de la lluvia al ser impulsada por la presión del viento. Con una instalación adecuada, la membrana protege el edificio y las capas de revestimiento térmico en caso de fallar el sistema principal, mientras permite que la humedad se disipe por difusión hacia el exterior, asegurando el correcto funcionamiento del sistema. También aporta una protección óptima limitando la transferencia de frío y calor, generada por el flujo de aire que penetra a través del aislamiento, reduciendo a su vez, el enfriamiento de las fachadas y evitando pérdidas energéticas